
Ubicado en las montañas de Chiapas, Zinacantán es un fascinante pueblo indígena tzotzil donde la vida gira en torno a un elemento: las flores. Sus vibrantes colores impregnan cada rincón y forman parte fundamental de las tradiciones locales.
Un viaje a la historia tzotzil
El origen del nombre viene del náhuatl, pues en 1481 los mexicas conquistaron la región. Sin embargo, previo a ello se llamaba “k’al Ojov” (Señor Negro) por una mítica cueva de murciélagos deificados. ¡Una leyenda digna de conocer!
Tras siglos de intercambios con otras culturas, hoy los tzotziles de #Zinacantán conservan su esencia: desde sus típicos trajes bordados en tonos florales hasta rituales ancestrales que fusionan cosmovisiones.
El paraíso de las flores
Principal actividad económica del pueblo, la floricultura impregna cada espacio: los campos cultivados, el mercado, las casas… Incluso los icónicos sarapes que visten los hombres, llamados “pok’u’ul”, recientemente añadieron estampados de flores.
Las faldas y blusas femeninas nunca olvidan plasmar los colores de las flores locales en sus bordados. Es su mejor carta de presentación.
Vive Zinacantán como un local
Pasear por sus adoquinadas calles o ser invitado a una casa para probar el tradicional pox con café, queso y tortillas hechas a mano. También podrás aprender de sus expertas tejedoras y llevarte un recuerdo único para presumir que estuviste en este mágico lugar.
Zinacantán eternamente viste de gala, con sus mejores flores, para recibir al mundo. ¿Aceptas la invitación a descubrirlo?






