
Una noche, dos cocinas, y una raíz común: el trópico. Las chefs, la tabasqueña Lupita Vidal y la panameña Andrea Pinzón, realizaron una cena muy esperada por los amantes de la gastronomía, denominada “Unidas por el Trópico”, en la que se rindió homenaje a los sabores, ingredientes y saberes compartidos entre Panamá y Tabasco.
El primer tiempo, “La abundancia de la tierra”, combinó tortilla de plátano verde, flor de plátano, mole y queso de hoja, elaborado a cuatro manos.

Le siguió “El sabor de mi historia”, donde la chef Pinzón presentó un platillo de zapallo, achiote, miel fermentada y miso.
El tercer acto, “Dónde canta el río”, fue una delicada mezcla de coco, tenguayaca y nance fermentado, creación de la chef Lupita.

El cuarto tiempo, “El pan de los pobres, el oro verde de una nación”, rindió tributo al plátano con sofritos y fermentos, exaltando su valor cultural.
Luego, ambas chefs presentaron “La selva y el mar”, una fusión de kampachi, poma rosa, cacao y oreja de palo.
El cierre, titulado “El futuro sabe a trópico”, fue una dulce creación con miel de caña, chocolate panameño, cocobolboch y keki.
Con esta cena, las chefs no solo sirvieron platillos: sirvieron historia, identidad y un futuro donde la cocina tropical se reconoce como arte, memoria y resistencia.






