
Un cenote es un depósito de agua que proviene de ríos subterráneos, su nacimiento se debe a la caída del meteorito de 12 km de diámetro.

Cabe señalar que los cenotes fueron fuente de agua para los antiguos mayas, creados por la filtración de la lluvia, los pozos eran el eje de la subsistencia de sus ciudades y comunidades, eran considerados la entrada al inframundo, razón por la cual eran usados para rituales.


Sin embargo, nadar en un cenote es una experiencia de vida, ya que estos enigmáticos lugares y el ambiente que les rodea son incomparables en todo sentido.
Pueden tener diferentes formas dependiendo de su edad: los más antiguos, como el Cenote Azul cerca de Playa del Carmen o el cenote Chukumaltik cerca de Chiapas, son los cenotes abiertos donde se puede disfrutar de la naturaleza, ya que están rodeados de jardines y jungla.

Los más “jóvenes” aunque tengan miles de años, son aquellos que se encuentran dentro de cavernas, como los de Yucatán, donde se puede experimentar buen ambiente y paisajes espectaculares creados por la filtración de la luz exterior hacia el agua.

No cabe duda que nadar en un cenote es la más tentadora y prometedora aventura, ya que, se les considera sitios sagrados para renovar energías, purificar alma y espíritu, además de una refrescante experiencia de vida que te hará vibrar más alto.
Los cenotes, sugieren un mundo en el que la magia y la fantasía complementan la visión del universo.






