
En una histórica concentración en el Zócalo de la Ciudad de México, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la ceremonia por el séptimo aniversario del inicio de la Transformación, acompañada de mandatarios estatales, funcionarios federales, militantes de Morena y miles de ciudadanos provenientes de todas partes del país.
La presencia de gobernadoras y gobernadores del sureste mexicano destacó como símbolo de unidad regional ante el proceso político que vive México. Entre los asistentes se encontraban la gobernadora de Campeche, Layda Sansores; el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz; el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar; la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama; el gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez; el gobernador de Yucatán, Joaquín “Huacho” Díaz Mena; así como la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle.
Los mandatarios coincidieron en que este movimiento ha logrado avances históricos en materia social, económica y de bienestar para las familias mexicanas, y reafirmaron su respaldo al proyecto político encabezado por Sheinbaum, quien busca consolidar el denominado segundo piso de la Cuarta Transformación.
Ante un Zócalo abarrotado, Sheinbaum enfatizó que el proceso de transformación no pertenece a una élite política, a la ciudadanía que decidió terminar con privilegios, corrupción y desigualdad. La presidenta subrayó que la separación entre el poder económico y el poder público es una premisa fundamental del proyecto que encabeza.
Durante su discurso, la presidenta recordó que gracias a las reformas impulsadas durante estos años, en México ya no existen condonaciones de impuestos para grandes corporaciones. Recalcó que la responsabilidad fiscal, la justicia social y la distribución equitativa de la riqueza deben continuar como pilares del gobierno federal.
Advirtió que, pese a los ataques mediáticos y campañas de desinformación, el proyecto de la Cuarta Transformación permanece fuerte y respaldado por la mayoría del pueblo mexicano. Aseguró que ninguna estrategia basada en bots, noticias falsas o alianzas con intereses extranjeros logrará revertir este rumbo.
La mandataria defendió la libertad política y social conquistada en estos años, resaltando que en México se vive un proceso que dignifica a los sectores históricamente excluidos. Con ello, insistió, el país se vuelve más justo, más consciente y más libre.
Desde el templete, líderes nacionales y mandatarios estatales coincidieron en que el compromiso principal de este movimiento no es con una figura política, con millones de mexicanos que han decidido mantener viva esta transformación. Esa voluntad afirmaron, debe guiar el siguiente capítulo de la historia nacional.
Entre los asistentes destacó La participación de jóvenes que marcharon de manera colectiva hasta el Zócalo. Según cifras oficiales, más de 600 mil personas se congregaron para recordar los logros y retos que enfrenta el país en esta nueva etapa.
La presidenta cerró su discurso con un mensaje contundente que resonó entre los presentes: “No vencerán al pueblo de México ni a su Presidenta”. Con ello, reafirmó que la Cuarta Transformación continuará como un proyecto incluyente, soberano y con base en el poder popular.