
Gorkha, Nepal, 11 de octubre de 2026. Una inundación repentina en el río Budhi Gandaki ha arrasado viviendas y puentes en el distrito de Gorkha, en el norte de Nepal, y obligó a numerosas familias a desplazarse hacia zonas elevadas. Las autoridades desplegaron personal de emergencia y mantienen alertas para comunidades ubicadas aguas abajo.

Según OnlineKhabar, autoridades locales estimaron inicialmente que más de 35 viviendas fueron arrasadas en Salleri, Bagar y Ghattekhola, entre otras localidades. Los balances aún eran preliminares. The Kathmandu Post reportó también la destrucción de dos puentes colgantes y un puente de estructura metálica, así como daños en un proyecto hidroeléctrico.
Las autoridades investigan la hipótesis de que un deslizamiento bloqueara temporalmente un afluente cerca de Chumchet, en el municipio rural de Chumnubri. La acumulación y liberación súbita del agua podría explicar la violenta crecida del Budhi Gandaki. La causa exacta continúa bajo evaluación, de acuerdo con los especialistas citados por The Kathmandu Post.
La Policía de Nepal, la Fuerza Policial Armada y las autoridades locales coordinaron acciones de protección y rescate. El ministro del Interior, Sudan Gurung, llamó a la población de los asentamientos ribereños a trasladarse a zonas seguras. Según Radio Nepal, la alerta hidrológica se extendió por el corredor del río hasta su confluencia con el Trishuli.
Los primeros informes indicaron que no había muertes confirmadas, aunque reportes locales señalaron cuatro personas sin localizar mientras se desarrollaban las labores de búsqueda. Las cifras podrían cambiar conforme avance la evaluación.
En redes sociales circulan grabaciones de la crecida entre las montañas de Gorkha. Las autoridades pidieron evitar las orillas del río y no acercarse a estructuras afectadas. Consulta aquí una recopilación periodística de videos de la inundación en Nepal.
Las lluvias no fueron necesariamente el detonante inmediato de la crecida: los especialistas investigan una posible obstrucción del cauce por un deslizamiento. La situación evidencia la vulnerabilidad de poblaciones montañosas cuya conectividad depende de puentes y caminos próximos a los ríos.
El desbordamiento, reportado por el Ejército nepalí tras registrar una elevación del nivel del agua de 8.4 metros, provocó severos estrozos en las comunidades de Jagat Bagar, Salleri y Ghattekhola. Este desastre ocurre apenas un mes después de las devastadoras riadas que provocaron miles de víctimas y desaparecidos en el país asiático.
Frente a la contingencia, las autoridades locales y el Ejército de Nepal activaron un operativo de emergencia para auxiliar a la población y rastrear a las personas reportadas como desaparecidas. El primer ministro Balendra Shah confirmó la intervención de helicópteros de rescate en la zona siniestrada, logrando poner a salvo a seis ciudadanos de forma inicial, mientras los pobladores supervivientes buscaron refugio en las partes altas del valle ante el estruendo provocado por la crecida nocturna.
Las investigaciones preliminares del Centro de Investigación de Hidrología de Nepal señalan que el desastre no fue provocado por lluvias directas, por una posible avalancha de hielo que arrojó lodo y escombros al cauce. Este desprendimiento generó un taponamiento temporal en un afluente del río en Tumje, cuya posterior ruptura repentina liberó una violenta masa de agua y sedimentos montaña abajo, evidenciando la creciente vulnerabilidad de la región ante eventos climáticos extremos.
La Revista del Sureste dará seguimiento a los balances oficiales y a la evolución de las operaciones de rescate en Nepal.






