
Notar una palpitación, una especie de latido en el ojo, es algo muy común que experimentan muchas personas, es posible que incluso a ti mismo te pase de vez en cuando, pero ¿sabes de qué se trata y cuáles son sus causas?
Dependiendo de sus características, los latidos o temblores se clasifican de la siguiente manera:
Mioquimia orbicular o espasmo palpebral menor.
Se trata de una contracción nerviosa leve, una ligera vibración espontánea en el párpado que no implica gravedad y suele resolverse por sí sola sin necesidad de tratamiento. Las causas que hay detrás de este tipo de latido son:
– Estrés y ansiedad.
– Cansancio y falta de sueño.
– Sequedad ocular.
– Ingesta de bebidas o sustancias estimulantes.
– Irritación ocular.
Blefaroespasmo o espasmo hemifacial.
Esta palpitación se da en ambos ojos y genera un cierre involuntario de los párpados o dificultad para abrirlos. También puede afectar a otras partes de la cara, por lo que es mucho más molesto y serio y puede estar relacionado con patologías más graves.
¿Se pueden tratar y prevenir los espasmos oculares por estrés?
Teniendo en cuenta las causas que hay tras este tipo de palpitaciones en el ojo, puedes aplicar las siguientes medidas:
¿Cuándo debo pedir ayuda?
Como hemos dicho anteriormente, estos latidos o palpitaciones en el ojo no suelen ser graves y remiten por sí solos, pero debes consultar con un especialista si se da alguno de los siguientes casos porque podría indicar que detrás hay alguna enfermedad que debe ser tratada:
Ahora que ya sabes que el estrés está detrás de la mayoría de los temblores y latidos del ojo, seguro que cuando vuelva a sucederte te lo tomarás de otra forma y entenderás que quizá necesites un poco de calma y que se trata simplemente de una contracción involuntaria del músculo del párpado.






