
La Secretaría de Turismo del Gobierno de México ha dado un paso decisivo en la consolidación del Tren Maya como una plataforma de desarrollo integral al presentar oficialmente el Tren Restaurante Janal. Esta innovadora propuesta busca elevar la vivencia de los pasajeros al conectar el paisaje del sureste mexicano con la herencia culinaria de los estados que integran la ruta del proyecto ferroviario, la iniciativa fue destacada por la titular de la dependencia, Josefina Rodríguez Zamora, quien enfatizó que esta suma de sabores fortalece la identidad del destino y diversifica la oferta para el turismo nacional e internacional.
Con la incorporación del servicio Janal —término de origen maya cuyo significado se traduce directamente como “comida”—, la experiencia ferroviaria deja de ser exclusivamente un trayecto de movilidad para convertirse en una inmersión cultural completa. La estrategia institucional apunta a convertir a la gastronomía en el hilo conductor que vincule las tradiciones locales, los ingredientes autóctonos y la economía comunitaria de la región con los miles de visitantes que recorren diariamente el circuito del sureste.
Sabores a bordo sobre rieles: el Tren Restaurante Janal transforma la experiencia del Tren Maya
El primer trayecto oficial del Tren Restaurante Janal se llevó a cabo en el tramo comprendido entre las estaciones de Mérida–Teya e Izamal, sirviendo como escenario inaugural para la cocina tradicional de Yucatán. La propuesta gastronómica de este viaje de apertura estuvo liderada por el chef David Cetina Medina, reconocido embajador de la culinaria yucateca y mente creativa al frente del célebre restaurante La Tradición.
Durante el recorrido, los comensales disfrutaron de un menú degustación diseñado para rendir homenaje a las técnicas ancestrales y a los insumos emblemáticos de la península. La combinación de atención personalizada a bordo con la vista panorámica de los paisajes mayas marcó la pauta del estándar operativo que mantendrá este vagón restaurador.
“Viajar por el sureste también es conocerlo a través de sus sabores. Con experiencias como Janal podemos mostrar que nuestros destinos no solamente se visitan, también se viven; y la gastronomía es una de las mejores formas de acercarnos a su identidad y sus tradiciones.”
— Josefina Rodríguez Zamora, Secretaria de Turismo de México.
La primera fase realizada en tierras yucatecas es solo el comienzo de una estrategia culinaria de mayor alcance, el proyecto Janal contempla integrar progresivamente la riqueza gastronómica de los cinco estados que abarca el trazado del Tren Maya: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Esta articulación permitirá un esquema de rotación constante donde las expresiones de cada entidad tengan un espacio representativo a bordo.
Para hacer posible este catálogo culinario itinerante, la Secretaría de Turismo habilitará la participación de una amplia red de chefs locales, restauranteros y empresarios gastronómicos regionales. De esta forma el menú irá evolucionando a la par del trayecto, ofreciendo desde la sazón tabasqueña y la cocina campechana de mar, hasta las recetas tradicionales de la selva chiapaneca y el Caribe mexicano.
La incorporación de esta propuesta reafirma el papel de la cocina mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y como un pilar dinamizador del turismo sostenible. Al estrechar lazos entre el sector hostelero de la región y la infraestructura del Tren Maya, el Tren Restaurante Janal impulsa un modelo donde los productores de insumos locales y las cocinas tradicionales se benefician directamente del flujo de viajeros.
Rodríguez Zamora concluyó que este tipo de experiencias consolidan al sureste como un referente turístico multidimensional. Con la llegada de Janal el viaje en tren se reafirma como una oportunidad para descubrir la historia, la naturaleza y, de manera fundamental, los sabores que le dan identidad a las comunidades de la región.
Por otro lado la rotación de chefs y propuestas gastronómicas asegura un atractivo constante para los viajeros, convirtiendo cada trayecto en una vivencia irrepetible. Esta versatilidad no solo estimula el retorno de los visitantes, brinda una vitrina sin precedentes a las expresiones culinarias menos conocidas de la región, rescatando ingredientes ancestrales y recetas tradicionales que corren el riesgo de quedar en el olvido.
Con la puesta en marcha no solo transporta pasajeros a través de los diversos paisajes del sureste mexicano, reafirma su vocación de ser un motor de preservación cultural. Al integrar la gastronomía como un pilar fundamental de la trayectoria, este proyecto abre una nueva era para el turismo de la región.






