
El chef yucateco hace historia al recibir el distintivo #SelloM de la Cancillería Mexicana en Costa Rica y ser reconocido como el primer yucateco en crear una “Cicla Ancestral”, llevando la auténtica cochinita pibil a los paladares más exigentes de España y Portugal.

Mérida, Yucatán. En el vasto universo de la gastronomía mexicana, pocos nombres resuenan hoy con tanta fuerza y autenticidad como el de José Luis Alcocer Rodríguez, conocido mundialmente como el “Príncipe Maya”. Originario de Mérida, Yucatán, Alcocer ha pasado de ayudar en la lonchería de sus abuelos a convertirse en un pilar de la diplomacia cultural de México, llevando los sabores endémicos del Mayab a escenarios internacionales en Europa y Centroamérica.
Recientemente en el marco de una gira oficial por Costa Rica, la Subsecretaría para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) hizo entrega del prestigioso #SelloM al chef Alcocer y su proyecto Casa México – Príncipe Maya.
Este distintivo, otorgado por la Academia Mexicana de Gastronomía y la SRE, reconoce a los emprendedores que preservan y promueven la auténtica gastronomía tradicional como una expresión de identidad y cultura. Durante la ceremonia se destacó su labor como “motor de la diplomacia cultural”, elevando el nombre de México a través de técnicas de cocina ancestral que hoy son referente en San José, Costa Rica.

Uno de los logros más destacados en la trayectoria de Alcocer Rodríguez es el reconocimiento por ser el primer yucateco en diseñar y ejecutar una “Cicla Ancestral Yucateca”. Este concepto no solo implica la preparación de alimentos, el respeto absoluto al ciclo de los ingredientes, el uso de técnicas de enterrado (pib) y la recuperación de saberes que se creían perdidos.
Esta maestría lo ha llevado a ser un invitado de honor en festivales internacionales, donde su figura como Maestro Pibil es venerada por críticos y amantes de la buena mesa.
El “Príncipe Maya” no se detuvo en el continente americano, como integrante de la Federación Gastronómica de Yucatán, Alcocer ha llevado la emblemática cochinita pibil a tierras europeas, realizando exitosas jornadas gastronómicas en España y Portugal.
Su capacidad para recrear el sabor auténtico del achiote y el horneado subterráneo en latitudes tan distantes le ha valido reconocimientos de diversas cámaras de comercio y asociaciones culinarias en la Península Ibérica. Asimismo, su labor ha sido respaldada por el Ayuntamiento de Mérida, recibiendo el reconocimiento de la alcaldesa por su invaluable labor como embajador de la capital yucateca ante el mundo.
La historia de José Luis es una de perseverancia, nacido con el aroma del pavo en escabeche y los panuchos de la lonchería familiar, rechazó el camino empresarial convencional para seguir su pasión. Tras años de “picar piedra” en hoteles de Cancún y emprender desde cero en Costa Rica, hoy es el referente máximo de la cocina de la chaya y el cerdo pelón fuera de fronteras mexicanas.
No solo es un chef; es un guardián de la herencia maya que, desde su trinchera en Costa Rica y sus giras por el mundo, sigue demostrando que la gastronomía es el lenguaje más universal y potente de la diplomacia mexicana.






